Nota al Secretario General de la OMS

112

Recientemente envié una nota al Secretario General de la OMS Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, indicándole que, como medio de comunicación que semanalmente hablamos con embajadores, cónsules y representantes de organismos regionales acreditados en Costa Rica, estaba esperando un comunicado oficial de la OMS sobre el estado de los centros o campos de refugiados en Medio Oriente, Turquía, Africa, Grecia, los refugiados que esperan en aglomeraciones en el triángulo norte de Centro América, centros de refugio en México, los campos de regugio que albergan a más de 3 millones de personas expulsadas por Marruecos de sus tierras en el Sahara Occidental (los saharawis), (los rojinyá), expulsados de Myanmar hacia Bangladesh, teniendo a una títere de Presidente que es manipilada por los generales del ejército y aún así le dieron el Premio Nobel de la Paz, la Presidente Aung San Suu Kyi y muchos otros campos de refugio así como los miles de desplazados y regugiados que se encuentran en las fronteras de Grecia y Bulgaria después de que el Gobierno de Turquía abriera sus fronteras para que se fueran a Europa así como los migrantes flotantes que están en toda América Latina, sobre todo extracontinentales y que, como seres humanos, independientemente de su nacionalidad, razones por las que huyeron y por encima de cualquier sentimiento de xenofobia, deben ser atendidos porque están expuestos a la pandemia y desafortunadamente la OMS, lo mismo que los Gobiernos del mundo, las los líderes religiosos, etc, guardan silencio. Pregunto: ¿No sería más agradable a los ojos de Dios que estas religiones que andan enviando grupos de personas a tocar puertas como los mormones, los testigos de Jehová, etc. se vayan de voluntarios a estos campos de refugio a ayudar no sólo con la palabra sino con hechos? Los refugiados, desplazados y desmobilizados, por las razones que sean, tienen el derecho de ser atendidos por la OMS , organismos regionales y por los grupos religiosos que ahora que tienen sus templos cerrados, deberían de organizarse para formar brigadas de ayuda a estas poblaciones en completa desventaja