DISCURSO DE IX ANIVERSARIO DEL PROGRAMA HORIZONTES Y ENTREGA DEL PREMIO EMBAJADA DEL AÑO 2016

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Buenas noches.
Excelentísimo señor Fernando Baeza, Embajador de México en Costa Rica y sus colegas.
Embajador Christian Guillermet, Director de Política Exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.
Señores diputados, magistrados y ministros de Estado.
Ing. José Francisco Aguilar, Presidente de la junta Directiva del Club Unión.
Empresarios mexicanos, señores y señoras.

En primera instancia quisiera agradecerle a la Junta Directiva del Club Unión, a su Presidente el Ing. José Francisco Aguilar por permitirnos grabar el Programa Horizontes en estas instalaciones durante estos 9 años.

Decir 9 años, suena fácil, se dicen en un segundo, pero para quienes conocen lo que es producir, dirigir y transmitir una programa de televisión semanalmente con un embajador y/o cónsul diferente, sabiendo que cada programa lleva temas y características diferentes y que hay que estar al tanto de la actualidad de las relaciones internacionales, créanme que no es una tarea sencilla.

Horizontes está cumpliendo hoy 9 años de estar al aire y se transmite por Canal 9. Por nuestros estudios, en diferentes locaciones, han pasado embajadores de más de 60 nacionalidades. Todos ellos siempre han dado señales de que las relaciones entre Costa Rica y la comunidad internacional son excelentes con algunas diferencias recientemente mostradas en Naciones Unidas. Pero en general, siendo el Programa Horizontes un termómetro para nuestra teleaudiencia, creemos que nuestro país sigue siendo visto de forma agradable, positiva y sin sobresaltos vamos avanzando en un mundo más complejo y más exigente. Hoy Costa Rica es vista como un país más en el concierto de las naciones y así nos ven y tratan. Apelar al país ecológico, verde, la centenaria democracia, protector del medio ambiente, defensor a ultranza de los derechos humanos y de la vida silvestre, la flora y fauna, todo eso no es suficiente porque nuestras fallas y, a veces dobles discursos, nos ha reventado en la cara con ejemplos dolorosos y vergonzosos.

Cumplir 9 años de estar al aire jamás hubiera sido posible sin el apoyo, la confianza y el respaldo de nuestros patrocinadores, empresas pequeñas y grandes que han creído que apoyar programas educativos, serios, con mensajes que construyen y generan bienestar en la sociedad, es una inversión y no un gasto. Siempre encontramos, aunque escasean lamentablemente, ese tipo de empresarios que creen que aun, y a pesar de las presiones que ejercen las agencias de publicidad y el rating, hacer televisión de calidad es posible. Por eso a nuestros patrocinadores muchísimas gracias porque si no fuera por ustedes jamás habríamos llegado hasta acá.

Este año fue un año muy complejo para el programa y en lo personal. Primero porque tuvimos que cambiarnos de canal precisamente porque nuestro formato ya no estaba encajando en los intereses de transmisión pues más que un programa informativo y serio, querían un programa de farándula y generador de “chismes diplomáticos” y antes de llegar a eso, preferiría cerrar el programa además no queríamos estar en horarios de farándula porque este no es un programa de modas ni de información de fiestas y todos los pormenores de lo que pasa en ellas. La vida personal de nuestros invitados no es de nuestro interés y no es nuestra meta llegar con ese tipo de mensaje a quienes nos siguen semana tras semana. Pero también ha sido un año muy marcado por situaciones adversas que hemos vivido como país y en lo personal he tenido que enfrentar la pérdida de seres muy queridos que sólo quedan en mi memoria y dejaron una huella profunda. La gravedad de mi mamá fue muy dura para mí y mi familia así como enfrentar algunos desencantos de la vida. Grabar un programa sabiendo que tienes grave a tu madre o perdiste un ser querido, realmente no es fácil y se tienen que sacar fuerzas y sonreír para la teleaudiencia. Por eso, les aseguro que no es solo decir “luces, cámaras y acción”.

Hoy doy gracias a Dios y a todos los que nos sintonizan por Canal 9, a quienes creen que invertir en estos programas les genera beneficios y contribuyen a hacer cultura, decirles muchas gracias porque nos permiten seguir ampliándole los horizontes a una buena parte de la población televidente.

Nuestro compromiso es resaltar la extraordinaria labor que realizan las embajadas y consulados acreditados en nuestro país. Lamentablemente para muchos medios eso no es noticia pues no genera el famoso rating que buscan los medios y las agencias de publicidad para determinar si un programa es bueno o malo aunque lo que difundan no tenga nada positivo pues lo importante es el rating, no el mensaje, sino porque la mayor parte de la labor que desarrollan las embajadas y consulados se hace de forma discreta, así es cuando las cosas realmente tienen valor: no es necesario decir lo bueno que se hace, simplemente se hace y punto.

Como la revista informativa en televisión del cuerpo diplomático y consular, hemos tenido varias veces a embajadores y embajadoras mexicanos para conocer sobre el estado de las relaciones entre ambos países y a qué se le está dando énfasis.

México, país contrastante, diverso y único en el mundo, por sus costumbres, comidas, sitios y tradiciones, es cuna de varios personajes que trascienden en la historia.

México se encuentra en una etapa de reinvención constante y lucha permanentemente por compartir su inmensa riqueza con el resto del mundo. Es usual que algunos resalten sólo los lunarcillos que países y seres humanos tenemos precisamente por ser eso: seres humanos llenos de virtudes y defectos pero que lo normal es que quieran opacar lo grandioso que cada uno pueda tener.

Este año México ha sido uno de los países que mayor cooperación en cultura, arte, aporte social e inversión económica ha generado en nuestro país, incluso podemos afirmar que, contrario a muchas empresas, las mexicanas creen en Costa Rica y no andan “asustando” con que se van o trasladan sus instalaciones en busca de pagar salarios miserables y evitar las cargas sociales para aumentar sus ganancias en detrimento de los trabajadores.

Las empresas mexicanas no solo se han mantenido en nuestro país generando fuentes de empleo y riqueza y que nuestro gobierno debería hacer que se distribuya mejor en un país que no debería mantener intacto desde hace décadas los niveles de pobreza por encima del 20% según el último informe del Estado de la Nación. Un país que no tiene ejército, que en su presupuesto no tiene ningún apartado para presupuestar armas, fuerza aérea, fuerza naval ni soldados, no debería tener esos niveles de pobreza pues se supone que la mayoría de los recursos deben ir a mayor bienestar social para el mayor número y no seguir el odioso ejemplo de concentrar la riqueza en pocas manos.

Pero México más allá de lo que todos podamos creer, precisamente por los noticieros amarillistas y muy a pesar de sus problemas, es un gran país, su gente es noble, trabajadora y de una inquebrantable lucha por salir adelante. Ningún adjetivo calificativo que denigre a la raza mexicana, a la sangre azteca: fuerte, digna, luchadora y honesta, venga de donde venga, podrá separarnos ni con muros ni con odios porque México es y seguirá siendo faro para muchos en el continente por su grandeza histórica y su nobleza de país hermano.

A pesar de todos los motivos que pudieran desalentarlos, los mexicanos no tienen miedo de construir un mejor panorama. Pueden tener diferentes significados de lo que es México, pero existen muchas razones para quererlo, como diría la periodista mexicana Denise Dresser, “cada persona tendrá su propia lista: una lista de lo mejor de México, una lista para despertarse en las mañanas, su propio pedazo del país colgado en el corazón”.

México es más que colores, sabores, alegría y folclore; es innovación, emprendimiento y una cultura que inspira. Como decía Ignacio Allende, capitán del ejército durante la independencia de México: “Sin importar el tamaño de la ciudad o pueblo donde nacen los hombres y mujeres, ellos finalmente, son el tamaño de su obra, de su voluntad de engrandecer y enriquecer a sus hermanos.”

Señor Embajador: permítame solicitarle subir al pódium para hacerle entrega de nuestro símbolo: “la ventana de Costa Rica al mundo”, que les acredita como la EMBAJADA DEL AÑO 2016 por todo lo que usted y su equipo han hecho en la construcción de una hermandad que lleva décadas y que han dado frutos de una excelente calidad y que nos unen cada día más. Muchas gracias a todos y disfruten de esa noche de noveno aniversario del Programa Horizontes y entrega del Premio Embajada.

LIC. DENNIS MORA GUZMAN
Director