Argentina emite billetes de 500 pesos para hacer frente a la subida de precios

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La escalada inflacionaria en Argentina no se detiene, aunque desde ayer tiene un aliciente. No se trata de un anuncio de congelamiento de precios por parte del gobierno, ni mucho menos, un aumento general de los salarios. Nada de eso. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha puesto en circulación el billete de 500 pesos (33 dólares), destinado a limitar la cantidad de efectivo que se maneja en la calle y que disminuirá los volúmenes de dinero trasladado. Se trata ahora del billete de mayor valor, dejando en 2° lugar al de 100 pesos, creado hace 25 años. El lanzamiento inaugura la nueva serie de billetes con diseños destinados a la fauna argentina y que, para muchos, buscan despolitizar uno de los símbolos que más presente se tiene en la vida cotidiana.

Un paquete de yerba para hacer el mate cuesta alrededor de 60 pesos, los bizcochos suman otros 20 pesos y si usted es de los que lo prefieren dulce, tendrá que invertir otros 15 en la bolsa de azúcar. En suma, una merienda tradicional se llevará de su bolsillo un billete de 100 pesos, hasta ayer, el papel de mayor valor dentro de los que circulan en la calle. Los aumentos de precios descontrolados han logrado que el billete creado en 1991 en el marco de la Ley de Convertibilidad del Austral, la moneda anterior al peso, ya queden chicos para el consumo actual.

Es por eso que el BCRA saca los nuevos papeles a la calle (la serie se completará con el lanzamiento de los billetes de 1.000 y 200 pesos). El de 500 lleva la imagen del Yaguareté, felino autóctono de Argentina considerado Monumento Natural Nacional, una de las categorías más importantes en términos de preservación, ya que se encuentra en peligro crítico de extinción. El humor argentino enseguida relacionó el peligro de conservación del animal en la naturaleza con el de los billetes a la hora de entrar a un supermercado.

¿A quién beneficia la aparición del nuevo billete? EL PAÍS consultó entre las distintas actividades económicas y descubrió que son muchos los que celebran la medida, aunque con reservas. Camilo Suárez, presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés de la Ciudad de Buenos Aires, reconoce que “mientras menos cantidad de billetes manipules se facilita bastante la operatoria, incluso por una cuestión de seguridad. Hoy, por imperio de la inflación, un consumo en una mesa de 8 o 10 personas supera ampliamente los 1.000 pesos (66 dólares) y tenes que andar con un despliegue de billetes que resulta incómodo. La emisión era necesaria desde el punto de vista del comensal y el comerciante, que ya no tendrá que manipular grandes volúmenes”. “Me hace acordar a cuando empezó la convertibilidad que salías con un billete de 100 pesos y después no conseguías cambio, pero con la diferencia de que hoy un viaje en taxi te sale no menos de 60 pesos”, estima Suárez.

Gastón Rodera, dueño de una flota que integran 5 taxis, no lo ve tan positivo: “Para el trabajo en la calle no sirve porque ninguna persona que se tome taxi va a pagar con 500 pesos y si lo hace nos pone en un problema, pero para ir a comprar un auto sí, porque de otra forma tenes que cargar con un montón de billetes para pagar. De todas formas, los choferes están enfadados con los billetes de 100 porque todo el tiempo le sacan el cambio, teniendo en cuenta que el promedio de los viajes esta en 60 pesos”.

Un integrante de la cámara de transporte de caudales dice que para ellos no habrá grandes diferencias dado que “en los camiones hay un monto máximo permitido de 4 millones de dólares por norma del BCRA, por lo que en todo caso, habrá más espacio en la bóveda. Además, existe un límite de la compañía de seguro, porque a un banco no puede bajar con más de 300.000 dólares por una cuestión de seguridad. A partir de esto estamos pidiendo a las aseguradoras que lo amplíen a 500.000 dólares”. Donde sí habrá una diferencia es en los cajeros automáticos, que ahora podrán cargar 1.600.000 pesos, lo cual representa el doble que en la actualidad. “Eso es un beneficio para la transportadora y para el banco porque baja la frecuencia de carga de cajeros. En lugar de ir 3 veces por semana vas 2 y el ciudadano tiene más disponibilidad, sobre todo en fines de semana largo”.

La fuente además afirma que “el BCRA tenía poco stock de los nuevos papeles y a los 22 tesoros regionales de las provincias, los que habilitan y reciben fondos de los bancos, sólo se mandaron 40 millones de pesos (80 paquetes de 1.000 billetes cada uno). Se presupone que el billete de 500 pesos va a tener muy poca circulación durante los próximos 6 meses porque la gente lo desconoce y duda en recibirlo. Seguramente se hará más popular el año que viene”.